jueves, 11 de febrero de 2010

La intuición de un palmero

http://lacomunidad.elpais.com/el-patio-del-congreso/2010/2/11/blanco-y-intuicion#c1804258

"Carece de formación académica destacada pero lo suple con toneladas de intuición y cintura política"... Al principio pensé que era una ironía, pero no... Lo está usted diciendo en serio. "Hacer política" a través de la intuición... Levantarse un día por la mañana y según como esté el tiempo preparar un decreto u otro... Tal vez, un artificiero debería aplicar la intuición también a la hora de cortar el cable rojo o el verde, o un cirujano para buscar el organo adecuado, cerrar los ojos y dejarse guiar por la Santa Providencia... Cada vez más los políticos se dejan guiar por la intuición, porque para llegar a ser Ministro no hace falta tener "formación" de ninguna clase. Sólo tener "cintura política", estar en un partido y saber a quien arrimarse. Mientras personajes como Blanco guíen nuestros designios a través de presentimientos, vamos a sufrir cada vez más. Yo, pensaba, que los políticos debían ser personas muy bien formadas con alta preparación para desempeñar su cargo y sobre todo, racionales y con sentido común, que tomen decisiones después de sopersarlas racionalmente... Pero yo es que soy tonto, lo mejor es dejarse llevar por la intuición.
El decretazo de los controladores no es más que una decisión populista, que ha causado regocijo entre la masa borreguil. Pero de tocar el sueldo de los funcionarios nada. Que esos son muchos votos.
Intuición: Precepción clara, íntima, inmediata y anterior a todo razonamiento. Si Blanco fuese escultor del Renacimiento, muy bien, pero es político. No nos tomes el pelo, Garea.


Más tarde...

A ver, abrazafarolas varios del Sr Garea. Es obvio que una prolija formación no garantiza la adecuada función de un puesto de responsabilidad (pero ayuda y mucho) Lo que haga Amancio Ortega o Ferran Adriá con sus negocios y sus empresas no se puede comparar a la labor de un político. Ya que esos señores están en una empresa privada, arriesgando su dinero. Y el Sr Pepiño arriesga el mío. ( y el vuestro)
Garea, en su vergonzante artículo cercano a la hagiografía, ensalza la intuición como un atributo valorable en la toma de decisiones de un ministro. Para reir, primero, luego para llorar, y finalmente para apagar el ordenador.
Pero ustedes, sigan defendiendo lo indefendible. Y utilicen su intuición la próxima vez en sus respectivos trabajos de responsabilidad. Verán cuanto tardan en echarles a la calle. (a no ser que sean ministros o Jackson Pollock)

2 comentarios:

  1. Yo también creía que el autor hablaba en tono irónico, pero casi me caigo de la silla al descubrir que no era así. Lo de guiarse por la providencia y cosas de ese estilo, me pensaba yo que era algo del pasado, pero ya veo que no, que incluso se defiende que para ser ministro es lo más adecuado. Me pregunto si soy yo el raro, o es que algo no funciona bien en nuestro país, porque la verdad, no lo entiendo....

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  2. La clase política española es penosa. Que ese presidente leonés que tenemos, no sepa inglés ni defenderse en la escena política europea o americana es denunciable.
    Tenemos los políticos y el país que nos merecemos.
    El problema es que cualquier prohombre bien preparado, inteligente, con experiencia... nunca se dedicaría a la política porque ganaría mucho más dinero en la empresa privada. Y ningún político (antes de ser un cargo importante) se podría dedicar al sector privado porque le despedirían en menos de tres meses.

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