
Este panorama es raro. Nos estamos volviendo estultes a velocidad de vértigo. Y eso no es raro, se ve venir. Lo extraño es que lo aceptamos como parte del peaje de vivir en sociedad. Pero es que abrazamos la necedad porque no nos queda otra. Sabemos que no se puede nadar contracorriente. En las películas lo hacen los protas, y consiguen sus objetivos para luego ser venerados por la masa. Pero en la realidad, no es una postura práctica. Nuestros objetivos son los mismos que los de los demás, aunque algunos los bañen en un barniz idealista o antimaterialista. Y para llegar a la meta, hay que seguir el camino marcado. ¿Ves a la gente? Síguela, si no, estás perdido. Se llama adaptación al medio. O también tirar pa'lante, que los de atrás viene pisando los talones y con mala cara. Donde fueres, haz lo que vieres. ¿ Y qué vemos a nuestro alrededor? Pues eso. Todos a la mierda.
Un vistazo rápido a los medios de comunicación, o un oidazo a las conversaciones de cafetería, nos muestra este panorama raro, de donde, como digo, no hay huida posible. El personaje más importante de nuestras vidas desde Agosto es José Mourinho. Un entrenador de fútbol. El canalla del portugués anda levantando pasiones por bares y peluquerías patrias. Radios, tv y redes sociales son un hervideros de opiniones enfrentadas. El asunto esta semana parece que tiene que ver con que un entrenador provinciano, de pueblo, que lleva con un palo a sus jugadores como si fueran vacas a pastar, ha insultado gravemente al de la capital. Este previamente había declarado que el de pueblo, Preciado se denomina el de camisa de cuadros, había tirado un partido contra el Barcelona. Preciado enfadose, y le dijo algo así como:" si naide te enseña lo que ye el respeto, voy enseñátelo yo, ¿oisti? Y si no ya te meto con los ultras, que entre libro de Heidegger y Schopenhauer, también tienen tiempo para la llucha cuerpo a cuerpo ¿oisti?".
Bueno. Se armó. Armose. Y hay que opinar. Incluso mi prima la de Cuenca me llamó el otro día para hacerme partícipe de su visión del asunto. Legiones de periodistas luchan sin cuartel en los medios a favor y en contra de este hombre. Un entrenador de fútbol. La última es esta. Portada del Marca. El periódico más leído de este país.
Repito, el diario más leído de este páis. Repito, el diario más leído de este país. ¿Hay opciones de no ser zopencos? ¿Pocas? ¿Ninguna? La gente puede llevarse las manos a la cabeza ante la ridiculez, el patetismo, la mezquindad, la ignorancia, la chabacanería que trasluce esa portada y sus responsables. Otros pueden aludir a la falta de respeto hacia la historia de un país, de la sangre de unos fallecidos, de sus familias, hacia la trascendencia cívica de aquella escena. Incluso puede que alguno vea como se gesta un esperpento con una de las obras artísticas mas insignes de uno de los artistas más importantes de la historia.
Pero nada de eso. Si hubiese sido publicada en el fanzine de los Ultra Sur, o de algún enfermo mental, tal vez, podríamos hacer esa crítica. Pero es el diario más leído de este páis. Repito, el diario más leído de este país. Y hay que tomarlo con humor. Son tiempos de bonanza, de alegría. Las señoras bailan por la calle, y las palomas cagan versos de Neruda. Tomémoslo con humor. Eso es lo que hace el director de ese periódico. Tomarlo con humor cada día. El sabe, como yo sé, que no hay salida posible, que estamos condenados a la indigencia intelectual y moral. Y ese señor hace lo que debe, ser práctico, ganar pasta para él y su empresa. Y ser respetado, pues es un periodista, o lo que sea que hace, de éxito. Por tanto, no seamos cenizos, no nos enfademos por lo raro del panorama. Por este aroma a heces que empapa todos los medios de comunicación del país. No pongamos el grito en el cielo por la portada más vergonzante de la historia del periodismo español. Al contrario, tomemos posición. Mourinho sí, Mourinho no. ¿Un visionario? ¿ O un payaso? Ahí está el quid de la cuestión (nacional).
Hay un dialógo de la serie "Padre de familia" en la que un personaje le dice a otro "olvídate, no se pueden cambiar las cosas" y el otro responde "Tienes razón, me conformaré con hacer uso de mi ironía". El problema es que yo no pensaba cuando llegué aquí que la ironía era el único combustible vital. Todo se vuelve demasiado agrio y apesta. Apesta como a ácido úrico.
Bueno, pero largo.
ResponderSuprimirAl menos hemos pasado de Belén "Princesa del populacho" Esteban a Mourinho. Yo creo que algo hemos mejorado.
ResponderSuprimirPor otra parte, la gente a la que no le gusta el fútbol no creo que sepa muy bien ni quién es. Es el error que cometemos los futboleros. Creemos que nuestro universo es mucho más importante de lo que realmente es.