No es un vagabundo con problemas para mantener la mandíbula quieta, no, es Nacho Vegas, el tío Ignacio, el cantautor indie más famoso del país. Tras sacar su cuarto disco en solitario cierra su gira durante este mes pasando, como no podía ser menos, por su tierra natal.
Lejos queda aquella distorsión noventera de Eliminator Jr, y los tremendos conciertos con Manta Ray, ese grupo siempre en el filo de la pedantería, pero intachable musicalmente. En el 2000 empieza su carrera en solitario con sólo 26 años. En aquella época siempre avancé a mis amigos y conocidos que este tipo iba llegar lejos, donde él quisiera. Ni puto caso. Pero tras varios años ha llegado al olimpo, se ha colado en la discoteca de modernos y modernillos, incluso gente normal o medio normal. Aquel amigo que no soportaba oir su voz, acabó yendo a varios conciertos suyos, y es que lo más importante es salir en la foto y estar donde hay que estar. Y es que ahora Nacho mola. Y además se mete traya. Que eso queda siempre bien...
Luego llegaron los discos con Bunbury, con la Rosenvinge, (ni siquiera lo he escuchado, paso de esta mujer) y Lucas 15, el proyecto que mejor apunta en estos momentos. Y es que el Sr. Vegas acabó creyéndose demasiado su personaje, se pasó con el Focusín y anda un poco renqueante. Demasiada fiesta madrileña y demasiada palmadita en la espalda de los articulistas marcatendencia. Su música ya no suena tan fresca y sus letras empiezan a oler a pose. O eso pensaba yo, que ni siquiera escuché su último disco hasta hace unos días ("Manifiesto Desastre"). Miedo me daba después de lo suyo con Rosenvinge y sus últimas entrevistas.
Y sin ser gran cosa, es mejor que "Desaparezca aquí" (su tercer disco) el cual le catapultó gracias a "Michi Panero" pero que escondía un disco mediocre muy inferior a su segundo, mejor disco y opositor a obra maestra ("Cajas de música dificiles de parar"). Ignacio intenta evolucionar en su estilo e introducir sonidos nuevos y alguna nueva historia distinta a su rollo de siempre. Y bueno, se queda a medias. El single "Dry Martini S.A." no destaca especialmente, y hay bastantes momentos prescindibles. Pero tiene "Crujidos", una de las mejores canciones de su carrera. Y hay esperanza, porque lo suyo (y lo nuestro) "no es tan trágico, no es dramático".
Aunque leyendo sus entrevistas, el chaval mejor permanecía callado, sobre todo cuando habla de política y se queda tan ancho diciendo que prefiere "un gobierno regido por gente buena que gente capaz". Pero bueno, él no tiene la culpa, le preguntan y él contesta. No sé porque la ciudadanía tiene esa percepción de músicos y actores, como personas intelectuales con capacidad para opinar sobre todas las cosas de este mundo y para liderar luchas... Si sale una cajera de Mercadona hablando de política nadie la toma en serio, pero si sale Luis Tosar, entonces "amén"... En fin...
Ignacio Glez Vegas, un chaval de Cimata, que aun emociona con canciones como "Crujidos" (la 2ª del video). ¿Se meterá tanto como parece o da a entender? Yo creo que no... En el fondo, tampoco importa demasiado mientras siga tocando.... La guitarra Nacho, toca la guitarra, abandona el resto de instrumental de laboratorio, déjaselo a Annie B. Sweet o una de estas, a ver si la palman, que una menos no se iba a notar. Esto Aído no lo lee ¿no?
Hola. He visto que me habías escrito en mi blog. Te contestaré por aquí jejeje La verdad es que posiblemente afecta la crisis a las relaciones personales según como lo mire cada persona y las vivencias que se tengan; pero vamos, yo no he permitido que en mi vida la crisis afectase, si algo se aprende al ir viviendo es a no cometer errores, ni los propios ya cometidos o los que puedas ver en otros. De ahí que dejo claro que para mí no debería afectar, lo que hay que ser es más creativos, aprender a disfrutar de las cosas sencillas, aprender a despojarse de aquello que lo que hace es rompernos a nosotros y romper a otros. Un saludo.
ResponderEliminarYo también te contesto a lo que has escrito en mi blog a cerca del concierto del Palau.
ResponderEliminarLas críticas a Nacho son excesivas, creo. El repertorio ha ido teniendo variaciones en esta gira. Por ejemplo en el Let's festival hizo una "noches articas" memorable, por ejemplo. Y en el palau estrenó "la gran broma final". Es cierto que tanto Michi cansa pero yo se lo perdono. En el Auditori el repertorio estuvi muy basado en El Manifiesto (que me parece una obra maestra). Yo tengo todo lo de Nacho y me encanta.
Respecto por qué lo esperé...Bueno, quería que me firmase la nueva edición de Politica de hechos consumados y porque me gusta decirle cuanto lo admiro.
Nos vemos en los conciertos.
Cuidate
Hola de nuevo,
ResponderEliminarTu reflexión sobre el indie español más famoso me parece acertada salvo lo de que a Nacho se le ha subido el éxito a la cabeza. Siempre me ha parecido un tipo muy lúcido y muy consciente de todo lo que le rodea. De todos modos, hasta el mismo confiesa que moverse por este mundo de sexo, drogas y rock and roll no es fácil. Te dejo el link de la entrevista: http://elcultural.es/noticia.aspx?idnoticia=505885.
Por otro lado, entiendo que pases de Rosenvinge (todos los fans más "vetustos" de Nacho Vegas lo hacen) pero debo decir a favor suyo, que precisamente, ésa canción que en tus palabras "aún emociona", Crujidos, que por otro lado es una de mis favoritas del disco, está compuesta por Nacho Vegas (letra) y Christina Rosenvinge( música) :)
p.d. Deberías darle una oportunidad a Verano Fatal. Tiene un par o tres de temas sencillamente brillantes. Como por ejemplo "Me he perdido".
Un saludo y felicidades por tu blog :)
"la gran broma final" es una canción bastante hipnótica. No sé decirte si tiene estribillo definido pero la música me recuerda un poco al estilo tiempo de las cerezas en "días extraños" pero más lenta.
ResponderEliminartampoco te fíes porque en el Palau , Nacho cantó y tocó a menos revoluciones. Detener el tiempo por ejemplo era a cámara lenta.
Hay algo en youtube.
Ei...No me crucifiques a Nacho, please...